Recital de Emilio de Justo en Jaén

 


Plaza de Toros de Jaén.
  19 de octubre de 2019.

Segunda de abono de la Feria de San Lucas.

Más de tres cuartos de plaza en tarde agradable. Se lidiaron siete toros de Núñez del Cuvillo bien presentados y de gran juego en general a excepción del tercero lidiado como sobrero.

CAYETANO  Azul purísima y azabache  Oreja tras aviso y oreja
EMILIO DE JUSTO  Catafalco y oro Oreja y dos orejas
PABLO AGUADO Verde botella y oro Saludos y palmas tras aviso

Hacía muchos años, muchos, que no se sentía crujir al Coso de La Alameda como lo hizo ayer  con el toreo de Emilio de Justo. El torero cacereño ha caído de pie en Jaén y puso en pie el Coso de La Alameda, descerrojando la puerta grande con contundencia, saliendo a hombros en compañía de Cayetano. Pablo Aguado, se topó con el peor lote, abandonando la plaza a pie.

 

Lo importante fue volver a ver y sentir una tarde de toros así en Jaén, que falta hacía. En el tendido de nuevo muchos aficionados que habían desertado de la plaza de su ciudad hace tiempo. También muchos acentos foráneos se oían por los tendidos. En resumidas cuentas, un ambientazo de toros en Jaén que no se vivía en años.

 

Sobre el papel, cartel con muchos alicientes ya que Cayetano es un diestro que se ha prodigado muy poco en Jaén y se presentaban Emilio de Justo y Pablo Aguado en el año de su eclosión.

 

Ya desde el inicio con el toro que abría plaza Cayetano demostró su actitud, recibiendo con una larga cambiada para luego lancear rodilla en tierra en los lances de inicio. Un toro, el primero, con una condiciones sensacionales para hincharse a torear. Un carretón, prácticamente. Un toro con una embestida larga con el que Cayetano llegó a gustarse haciendo el toreo de frente, ofreciendo una faena llena de plasticidad y armonía. Ante el otro de su lote, protestón y continuamente cabeceando en los engaños, tuvo que tirar de raza Cayetano.

 

El segundo de la tarde, con el que Emilio de Justo se presentaba en Jaén salió suelto de primeras, dando bandazos de aquí para allá hasta que el cacereño consiguió sujetarlo en los medios y le enjaretó cinco verónicas llenas de empaque rematadas con una media de mano baja que fueron su tarjeta de presentación en el Coso de La Alameda, preludio de todo lo que luego ofrecería con el capote a lo largo de la tarde: un auténtico festival de lo que es torear a la verónica.

 

Brindó ese toro al guitarrista Vicente Amigo, presente ayer en Jaén. Un toro con mucho genio al que Emilio de Justo toreó con mucha profundidad y empaque mientras de fondo sonaban las campanas del Convento de Las Bernardas, algo que es bonito reseñar después de tantos años padeciendo bocinas y silbatos a las puertas de la plaza mientras se celebraban los festejos…

 

Lo grande llegó en el quinto. Emilio de Justo lo cuajó en los medios toreando a pies juntos con el capote como hacía años no se veía torear así en Jaén.  Tras brindar al público se desató un vendaval inoportuno en la plaza y el toro se arrancó de lejos como un tren hacia el torero extremeño,que se hizo con él en cinco o seis derechazos poderosos,  que pusieron al tendido a cavilar. Lo que vino después fue un faenón descomunal bajo los compases del pasodoble “Ramón Montes” que hizo crujir en cada tanda a la plaza de Jaén. En uno de los muletazos fue prendido y golpeado Emilio de Justo, sin consecuencias, volviendo a la cara del toro para seguir toreando con la misma entrega.

 

En el epílogo de la faena se desprendió de la espada de matar para desmayarse toreando al natural con la derecha, y como colofón se tiró a matar con toda la verdad del mundo cobrando un estoconazo. Como premio, dos orejones incuestionables.

 

Había mucha ilusión y expectación por ver a Pablo Aguado. El toro de su presentación en Jaén hubo de ser devuelto, se corrió turno y salió el sexto. El peor del encierro, un toro soso al que había que exigir muchísimo y que se paró pronto. Con el que cerraba plaza y feria, se pudo ver su toreo cadencioso con el capote, ese que el público estaba deseando ver. Ya con la muleta la faena fue de menos a más,dejando muletazos muy buenos por ambos pitones. Se demoró el sevillano a la hora de entrar a matar, enfriándose un poco su actuación, quedando finalmente emborronada por varios pinchazos y un descabello. Nos quedamos con ganas de ver más de Aguado. Hay que esperarlo.

 

Mención aparte hay que reseñar la importante actuación de las cuadrillas ya que ayer fueron varios los banderilleros que saludaron montera en mano tras parear: Rafael Rosa, Iván García, “Morenito de Arles”, Manuel Gómez, y Javier Gómez Pascual junto con el jiennense Joselito Rus,que llegó a levantar al público de sus asientos.