
Mientras la ciudad de Jaén comenzaba a vivir la vorágine de la mágica noche de San Antón con el cielo de la capital iluminado por el fuego de la lumbre oficial en la Plaza de San Juan, en el Hotel Xauen era el matador de toros David Galán quien brillaba con luz propia en el primer acto de la temporada taurina de 2026.
La Asociación Taurina de Aficionados Prácticos de Jaén retomaba después de un largo parón de siete años sus tertulias taurinas con personajes de la tauromaquia. Y en esta ocasión quisieron que fuera precisamente el último diestro en actuar en la pasada feria de San Lucas: David Galván.
El torero de San Fernando regresó a Jaén después de salir a hombros tras cortar dos orejas al toro “Monerías-24” del hierro de Victorino Martín el pasado 18 de octubre, junto a Curro Díaz y El Cid.
Pero, sobre todo, Galván regresaba a Jaén para reencontrarse con una afición que no olvidaba la tarde en que Galván se presentó en Jaén matador de toros allá por el año 2013, cuando tras marchar a la puerta de toriles para para recibir al sexto toro – de Luis Algarra- a portagayola, fue prendido por el brazo y arrastrado por toda la plaza causándoles graves heridas siendo el suyo el percance más espeluznante que se recuerda en el Coso de La Alameda.
Por eso la noche vivida el pasado viernes, de antemano, tenía mucho de especial. Ante un público que abarrotó el Hotel Xauen en su totalidad hasta dejarlo literalmente pequeño, David Galván hizo un repaso de su vida personal y profesional junto a José Luis Marín Weil, crítico taurino de Jaén Hoy y 7 TV Jaén.
Desde su infancia en Gran Canaria, de donde son parte de sus raíces familiares y en donde se crio hasta que regresó a la península, hasta sus recientes triunfos hace tan sólo unos días en la plaza de toros de Manizales (Colombia) Galván cautivó con su testimonio, su humildad y el ejemplo de su perseverancia por lograr volver a ver su nombre anunciado en las principales ferias del panorama taurino en las dos últimas temporadas, logrando relanzar su carrera tras una etapa en que sintió que había sido relegado a un ostracismo absoluto.
Especialmente emotivo fue el momento en que recordó todo lo que supuso en su carrera el fatídico percance sufrido en Jaén, agradeciendo a la figura del doctor Rafael Fuentes – presente en el acto- su profesionalidad y su labor en tan duro trance.
Galván se despidió confesando que es Jaén una tierra con un significado especial para él no sólo por el percance sufrido aquí que acabaría marcando su carrera, sino por la vinculación que le une a la provincia a través de varios integrantes de su cuadrilla, los paseíllos que ha realizado por toda la provincia de Jaén y sus incursiones en el campo bravo de Jaén, llegando a afirmar que los tentaderos aquí y la forma de embestir del ganado bravo en nuestra provincia tiene ciertas particularidades que son distintas a otras zonas ganaderas.
Este acto, primero del año taurino en la capital, tuvo el complemento de la exposición “El toro y el arte: tradición digital” a cargo de Jaleo Creativo, al frente de la cual se sitúa el ilustrador jiennense Alejandro Pérez Aranda y todo ello contó con la colaboración de Caja Rural de Jaén y Taberna Pepón.
Foto: Prensa David Galán












