El Planeta de los Toros desde Jaén

Crónicas

Una gran novillada de Martín Campos abre la Feria Taurina de Jaén

Plaza de Toros de Jaén. Coso de La Alameda.

Novillada en clase práctica fuera de abono. Más de tres mil espectadores en tarde calurosa

Siete novillos de la ganadería de Antonio Martín Campos de gran juego en general, siendo premiado el tercero “Cabezón-50”

CRISTIAN ALFARO Rosa y plata con cabos negros Palmas. Herido, fue atendido en enfermería
JUAN JOSÉ JURADO Celeste y oro Dos orejas y palmas en el 7º
JORGE MALLÉN Marino y oro Dos orejas
ÁNGEL DELGADO Rosa palo y oro Dos orejas y rabo
JORGE CONDÉS Grosella y azabache Palmas
PEDRITO APARICIO Marino y oro Oreja
ALFONSO MORALES Celeste y oro  Herido. No llegó a lidiar su novillo

Con la clásica novillada de promoción se inició la  Feria Taurina de San Lucas. Este festejo, que casi siempre se anunciaba como la novillada “Homenaje a la Mujer Jaenera”, suponía el prólogo del abono que Tauroemoción presenta en Jaén para el próximo fin de semana.

Reses del campo bravo de Jaén para siete jóvenes aspirantes. Debutaba en la capital el hierro de Antonio Martín Campos, ganadería que pasta en el término de Santa Elena y que trajo hasta Jaén una novillada fabulosa para los chavales que quieren ser toreros. Sorprendió y gustó. Bonita de hechuras, bien presentada y que ofreció un gran juego. Fue premiado con la vuelta al ruedo el novillo lidiado en tercer lugar “Cabezón-50”.

Sin desmerecer al resto de componentes del cartel había en Jaén un especial interés y expectación por ver a los novilleros Pedrito Aparicio y Alfonso Morales. Ambos son de la capital y ambos se presentaban en la plaza de su ciudad, con el añadido que en el caso de Alfonso Morales suponía además su presentación de luces. Pero esa ilusión se truncó demasiado rápido en el caso de este último ya que fue arrollado bruscamente por el quinto novillo de la tarde al hacer un quite al banderillero Curro Castillo y sufrió una fractura del cúbito y radio, siendo automáticamente trasladado a la enfermería. De ahí fue derivado a la Clínica Cristo Rey para su estudio y posible intervención quirúrgica. Una pena por tanto, quedando pendiente reeditar el paseíllo de ayer y terminar de cumplir el sueño de quien quiere ser torero.

Una vez hecho el despeje de plaza y previo a la lidia la Escuela Cultural de Tauromaquia de Jaén hizo entrega al Alcalde de Jaén Julio Millán y al concejal de cultura José Manuel Higueras de una placa en señal de agradecimiento por la atención y colaboración prestada a lo largo de la presente temporada.

Inició el festejo un novillero catalán, Cristian Alfaro, alumno representante de la Escuela Taurina de Cataluña. Anduvo muy voluntarioso, siendo prendido en diversas ocasiones llegando a ser atendido en la enfermería al resultar herido y sufrir una lesión en la mandíbula.

En segundo lugar actuó el ubetense Juan José Jurado, alumno de la Escuela de Jaén. Un torero con mucha raza y amplio repertorio. Se fue a portagayola y se estiró a la verónica. Se nota el rodaje adquirido durante este año. Con muchas ganas de triunfar, no se dejó nada atrás. Lidió también el novillo que cerraba el festejo por lesión de su compañero Alfonso Morales, teniendo el bonito gesto de dirigirse hacia la enfermería y depositar la montera sobre el estribo de la barrera brindándole la faena.

Jorge Mallén actuó en tercer lugar. Novillero aragonés, de la nueva Escuela Taurina Oscense. Torero espigado, supo aprovechar las condiciones de un magnífico animal de Martín Campos, haciendo todo medido y al que remató con una gran estocada.

Excelente dimensión la que ofreció el ubetense Ángel Delgado, de la Escuela de Úbeda. Una actuación soberbia de principio a fin, mostrándose con mucho oficio sin perjuicio de un animal que no siempre acompañó, fallándole las fuerzas en algunas ocasiones. Ángel Delgado resultó el máximo triunfador del festejo cortando los máximos trofeos.

El novillo menos fácil del festejo fue a parar a Jorge Condés, el novillero manchego perteneciente a la Escuela de Jaén.Una faena algo intermitente pero que dejo ver una vez más las buenas maneras que atesora este torero que es capaz de torear con mucha pureza. No tuvo suerte con la espada y su actuación se redujo a unas cariñosas palmas de reconocimiento. Hay que hacer expresa mención a los pitos y silbidos totalmente inoportunos e injustificados que recibió este novillero mientras trataba de descabellar, algo absolutamente fuera de lugar entre otras cosas porque se trata de una clase práctica.

Y en sexto lugar llegaba el esperado debut de Pedrito Aparicio, a quien incluso parte del público dedicó una pequeña ovación antes de dar salida a su novillo. Pedrito manejó bien el capote, rematando con una media belmontina de categoría. Fue el único en tomar las banderillas, siendo atropellado en el primer par ya que el novillo se fue lanzado a por él.

Con la muleta, a pesar de algunos desarmes, ofreció una faena importante, causando gran impresión por su perfecta colocación siempre, el aplomo de su toreo y sobre todo por lo largo que llevó a su novillo por ambas manos, toreando con mucha profundidad. Una faena, por cierto, acompañada musicalmente con una pieza que no es un pasodoble taurino- “Así es mi Granada”- sino un pasacalles,  y que no se ajusta al ritmo de la faena ni al compás con que Pedrito toreaba tanto en banderillas como en la muleta. Se hace necesario hacer esta observación porque deslució muchísimo la faena de Pedrito Aparicio.

Y aprovechando lo musical, anotar también la tremenda ovación que recibió el componente de la banda Valentín Molina por el “sólo” en la interpretación de Nerva. Puso a algunos espectadores en pie.

  • Fueron atendidos en la enfermería por el Doctor Rafael Fuentes los novilleros Cristian Alfaro y Alfonso Morales. Cristian Alfaro fueron derivados a centros hospitalarios para su estudio y posible intervención quirúrgica.