Puerta Grande para Curro Díaz en la primera de San Lucas

Curro Díaz (Rosa palo y oro)    Oreja      Oreja
Alejandro Talavante (Obispoyoro)  Silencio  Ovación
Roca Rey (Celeste y oro)   Ovación  Ovación

 

Primera de la Feria de San Lucas.Media entrada.

Toros de Luis Algarra(1 y 6) Daniel Ruiz (3 y 5) y Las Ramblas (2 y 4) Muy desiguales de presentación y juego.

Previo al festejo la Banda de Música de Villanueva del Arzobispo dio la vuelta al ruedo a modo de pasacalles interpretando “La Entrada”. Hecho inusual en la Plaza de Toros de Jaén, pero motivado por la coincidencia en horario del Pregón y cabalgata de la Feria de San Lucas con el primer festejo de la Feria. Dicho queda para aclarar el porqué de la ausencia de la Banda Municipal en este festejo y para honrar la presencia en esta tarde de una banda venida desde la provincia.

Media entrada en Jaén en esta primera de feria. Sin duda algo que invita al optimismo y que nos lleva a pensar si la Plaza de Toros de Jaén puede romper por fin con la huída de aficionados y público que ha venido padeciendo de forma alarmante en el último lustro. Ojalá así sea.

Calor sofocante en los tendidos, impropio de estas fechas e incluso de esta feria, cercano al bochorno. Pero para bochorno…el juego y presentación de la casi totalidad de reses que fueron saltando al ruedo de Jaén. A excepción de los dos lidiados del hierro titular de Luis Algarra anunciado en el cartel, hubo toros rozando el mínimo exigible en plaza de segunda, algunos de aspecto anovillado.

Desde el segundo hasta el que cerró plaza el público fue mostrando su enfado cada vez que se anunciaba el peso en la tablilla. Por ello más de uno fue protestado de salida. No recuerdo algo así en Jaén en muchos, muchos, muchos años. Jaén no se merece semejante desbarajuste ganadero.

Un revoltijo de reses al saltar toros de tres hierros distintos: Luis Algarra, Daniel Ruiz y Las Ramblas. Sólo un toro destacable -el primero- de una corrida tremendamente desigual en cuanto a juego, llevándose por delante las posibilidades de lucimiento de los toreros, pero sobre todo el ánimo y la paciencia del público asistente. La tarde nunca terminó de romper.

Como ya se ha dicho, Curro Díaz tuvo la suerte de toparse con “Nostálgico-40”, un precioso ejemplar burraco de Luis Algarra y que fue el toro de la corrida. Le cogió bien el aire en los lances de recibo a la verónica,lentísimo cada capotazo y ahí el linarense vislumbró las posibilidades del animal.

Tras un gran tercio de banderillas protagonizado por Óscar Castellanos -que saludó montera en mano- . El toro tuvo mucha transmisión en la muleta y permitió a Curro Díaz enjaretar varias tandas con la derecha dejándose llevar, desmayándose en cada muletazo. Al natural hubo muletazos de mucha profundidad, llevando muy largo el recorrido del toro.

Tras una media estocada que fue suficiente, llegó una absurda e innecesaria espera por parte del palco presidencial, alargando su decisión de conceder un trofeo y provocando una gran bronca que hubiera sido perfectamente evitable. Ovación al toro en el arrastre.

El Segundo de su lote fue un regalito del hierro de “Las Ramblas”. Posiblemente tuviera algún defecto en la vista, por cómo se comportó en el ruedo. Toro incierto y muy complicado. En banderillas cortaba una barbaridad y trajo en jaque al jiennense Juan Carlos García cada vez que pretendía entrarle a colocar las banderillas. Juan Carlos García, que debutaba como banderillero en corrida de toros en su ciudad no pudo parear en condiciones con semejante bicho delante.

Con este toro Curro Díaz se inventó una faena que el toro no tenía, y tuvo mucho mérito porque el peligro siempre fue latente con un toro que nunca fue claro. El linarense le fue dando aire entre tanda y tanda, y aprovechó cada una de las pocas embestidas que tuvo ese toro para sacarle los muletazos tirando de genio y oficio. Estuvo muy por encima del toro y logró arrancarle otro trofeo consiguiendo abrir la puerta grande.

Talavante, en su regreso a Jaén, se topó con un toro muy informal y soso de “Las Ramblas”. Quedó prácticamente inédito en el caballo, cambiándose el tercio prácticamente sin picar. El toro continúamente salía suelto de los engaños, acusando una manifiesta falta de casta. No tuvo opciones y fue silenciado.

Quiso desquitarse en el que hacía quinto. Lo recibió con un afarolado de pie junto a las tablas, algo que sorprendió por ser un lance de recibo poco frecuente.En varas huía siempre, saliendo disparado de un caballo a otro y siendo picado por ambos cabellos. En la muleta salía rebrincrado pero Talavante se zafó con él y con mucho mérito le fue sacando faena. Una tanda por la derecha, ya de últimas, mirando al tendido en cada muletazos fue providencial para terminar de meterse al público en el bolsillo. Tras dos pinchazos, una estocada y un descabello perdió el trofeo que prácticamente hubiera recibido.

Se presentó en Jaén como matador de toros Roca Rey. Su primero, de Daniel Ruiz fue pitado de salida. Él lo recibió toreando a la verónica con las manos muy bajas. Le realizó un quite intercalando tafalleras y caleserinas. En la muleta inició la faena con ayudados por alto mirando al tendido. El toro fue progresivamente a menos y el peruano hizo lo más destacado por el pitón derecho pero sin muchas opciones.

El sexto, del hierro de Luis Algarra, a pesar de ser reservó cuando tomaba la muleta embestía con mucha codicia y humillando. Parecía que podía romper para bien, pero sucedió todo lo contrario, se rajó muy pronto y por más que lo intentase Roca Rey nada podía hacer.