Eclosión taurina de la provincia

Por José Luis Marín Weil

La temporada ha rebasado ya el ecuador de la misma. Echamos la vista atrás y recordando lo vivido, a falta de todo lo que hay por delante y está por llegar, una cosa podemos afirmar: la provincia de Jaén este año ha pegado un subidón en lo que a toros se refiere.

Desde marzo la actividad ha sido incesante y prácticamente cada semana había un pueblo cuya plaza de toros estaba abriendo sus puertas. O un pueblo por cuyas calles se han soltado reses. El fenómeno ha sido casi sucesivo y continuado semana a semana.

Llama la atención que muchas plazas de toros acabarán el año abriendo sus puertas más veces de lo habitual. Algunas lo harán incluso por triplicado como es el caso de Andújar o Baeza. El caso de Andújar invita al optimismo y señala un camino: las plazas hay que trabajárselas. Carmelo García cogió una plaza que había sufrido vaivenes y desaires y tras dar su feria hace ahora un año, apostó fuerte por una corrida para inaugurar temporada con un cartel que causó mucha expectación y que hizo que quedasen muy poquitas entradas en taquilla. Ambientazo en Andújar en la primera de temporada.

Baeza reafirmó otro camino: que los ayuntamientos que apuestan por la Fiesta, si lo hacen firmemente, hacen que sus municipios salgan ganando. Aprovechando la efeméride del 125 Aniversario pusieron todo lo posible de su parte y lograron convertir Baeza en otro punto de peregrinaje taurino y de nuevo se rozó el “No hay billetes” en taquilla.

Jaén volvió a vivir una gran tarde de toros con el tradicional festival del Cáncer.Linares, gracias a la Escuela Taurina de Jaén, vió llenar medio tendido en primavera con una clase práctica. Úbeda y Navas de San Juan dieron toros en Semana Santa. Hasta Sabiote ha dado una corrida atemporal y en Bailén se volvieron a dar toros más de una década después.

Y ahora viene el maratón taurino de agosto que tendrá su continuación en septiembre. Se amontonan carteles, ferias y festejos populares, hasta el punto que habrá días en este mes de agosto en que tendremos toros el mismo día en tres municipios distintos al mismo tiempo. A ello se añade la continuada presentación de carteles, ya sea de la novillada sin picadores más modesta o de ferias con dos meses de antelación tal y cómo se ha hecho con la de Úbeda.

Todo ello nos lleva a pensar que a falta de estadísticas, este año es muy probable que se supere ampliamente el número de festejos taurinos en la provincia respecto a la temporada pasada. La realidad así lo viene demostrando.