Ruiz de Jimena “Jaén taurinamente me ha dado mucho” ENTREVISTA

Nació en Pamplona pero ha vivido siempre en el pequeño pueblo de Sierra Mágina al que honra cada vez que su nombre se anuncia en un cartel: Jimena.

Su nombre, en vasco, llama la atención en los carteles. Odei Ruiz se ha formado taurinamente en la Escuela de Jaén, siendo uno de sus alumnos más destacados en estos últimos años. Fue galardonado con el “Premio Jaén Taurino” de la pasada edición 2016. Ahora ha pasado a pertenecer a la Escuela Taurina de Badajoz, referente a nivel nacional, y eso ha hecho que se haya trasladado a vivir a tierras extremeñas para continuar luchando por alcanzar su sueño de ser torero.

Inicia su temporada este domingo en Navas de San Juan. También está anunciado en Úbeda el sábado de gloria. Desde Extremadura atiende a JAÉN TAURINO en vísperas de enfundarse el traje de luces y volver a hacer de nuevo el paseíllo en la provincia de Jaén.

Sorprendentemente en enero nos enteramos que pasabas a formar parte de la Escuela Taurina de Badajoz ¿Cómo ha surgido este cambio tan repentino?

Hace dos años toreé una novillada en Cortés de la Frontera (Málaga) compartiendo cartel entre otros con alumnos de Badajoz, y hablando con sus maestros ya entonces surgió en la conversación la posibilidad de ir allí. Posteriormente ha vuelto a surgir esa posibilidad, pero ahora más efectiva porque tenían alguna plaza libre y en cuestión de días deprisa y corriendo buscamos una vivienda aquí, también un instituto y desde enero llevo aquí.

Otra escuela, pero también otra ciudad y otra región ¿Qué tal te has adaptado?

Desde el primer día que llegué no me ha costado trabajo adaptarme porque desde el primer minuto toda la gente de aquí, de la Escuela Taurina, del Instituto, la gente con la que convivo se han volcado conmigo. Me han tratado como uno más.

Y aunque no me ha costado adaptarme, si me ha resultado raro…porque yo estaba acostumbrado a mi pueblecito, a la tranquilidad de Jimena…y esa tranquilidad aquí en la ciudad no la tienes evidentemente. Aquí hay mucho movimiento y he notado mucho ese cambio de vivir en un pueblo a vivir en una capital. Y sí te digo que aquí el toreo se vive con una intensidad tremenda.

De esa Escuela han surgido nombres como Perera, Talavante, Garrido, Ginés Marín  y muchos más ¿Qué te dice esa realidad?

Tener la oportunidad de formar parte de una Escuela como esta, que te da mucha facilidades para formarte en lo que tú quieres ser y ves las figuras que han salido de aquí, y que están funcionando a un primerísimo nivel, eso te motiva más si cabe a querer trabajar duro porque ves que algunos han sido capaces de llegar.

Volviendo a la Escuela de Jaén, donde tú te iniciaste y has sido alumno destacado ¿Qué recuerdos guardas de esta etapa?

La Escuela de Jaén me ha aportado muchísimo y sin ella yo quizás hoy no hubiese estado aquí ni tendría el nivel que ahora tengo, o directamente no hubiera aprendido. Me ha aportado mucho tanto taurinamente como humanamente en lo que se refiere a valores. Yo siempre le estaré agradecido por enseñarme todo lo que me ha enseñado.

Yo, gracias a Dios, he vivido una época en la que ha conseguido mucho a pesar de que la Escuela no tuviera ayudas o subvenciones. Fíjate, los padres y muchos amigos de la Escuela arrimando el hombro para sacar adelante festejos que se han ido montando. Las clases prácticas que ha conseguido montar la Escuela ha sido a base de trabajo y aportar todo el mundo ese granito de arena.

Me quedo con la satisfacción de haber toreado en la Plaza de Jaén. Poder vestirme dos veces de luces allí y llegar incluso a salir a hombros, eso para mí es muy grande, porque además te reconozco que la de Jaén es una Plaza de Toros que me encanta.

Ahora vuelves a la provincia a torear por partida doble. En Navas de San Juan y en Úbeda. ¿Cómo vives este inicio de temporada?

Con mucha ilusión y con ganas de que las cosas salgan bien, y que el público me vea lo mejor posible. Úbeda es una plaza que me transmite mucho, es antigua, bonita y allí siempre me ha gustado ir a los toros. Y torear en Navas es hacerlo delante de aficionados exigentes. Allí se sabe mucho de toros y se vive mucho el toro desde siempre.

Siempre hemos bromeado con tu origen, por haber nacido en Pamplona y residir en Jaén. Sintiéndote navarro y jiennense ¿Cómo llevas eso de ser un torero del norte…y del sur al mismo tiempo?

En Navarra se quedan impactados cuando me conocieron y al abrir la boca dijeron: Es de Pamplona…¡pero se le nota poco al muchacho!

Y efectivamente, como tú dices. Yo nací allí, me siento de allí, pero también me siento muy jiennense porque mi vida siempre ha estado en Jaén. Ten en cuenta que taurinamente me he hecho en Jaén, y todos mis pasos han empezado en Jaén y he salido de ahí. En Pamplona por suerte se han fijado en mí, me tienen en cuenta y sin ir más lejos han contado conmigo para el tentadero público que se celebra en las fiestas de San Fermín, y eso es un auténtico lujo …por no decir directamente un sueño.

Además pasa una cosa. Cómo sabes, mucha gente de mi pueblo y de otros cercanos de Sierra Mágina se marcharon a Navarra a buscarse la vida, entonces hay una vinculación enorme. Y te digo algo que me ha ocurrido en estos años: voy a Pamplona por San Fermín y me encuentro a muchísima gente de la provincia de Jaén. Gente de mi pueblo, de Bedmar, de Huelma, de Villanueva del Arzobispo…pero es que aparte, corriendo el encierro hay muchos corredores de Jaén a los que además reconoces porque corren el encierro con la camiseta del Jaén Paraíso Interior, el Real Jaén, gente de Villacarrillo…¡Es tremendo!

Para terminar ¿Qué esperas de esta temporada?

Espero que todo el trabajo fruto de los entrenamientos y del campo se vea reflejado luego en el ruedo. Es una temporada muy importante y sobre todo tengo que aprovechar al máximo esta oportunidad de estar aquí en Badajoz. Eso es primordial. Aquí hay un nivel enorme y como te duermas un poco, te hunden. Por eso hay que darlo todo este año. El tren pasa solamente una vez en la vida y hay que subirse.

Deseo que todo aquel que vaya a verme salga de la plaza con un buen sabor de boca y con agrado.