El adiós a un torero bohemio

Por Javier Ratia

En la historia del toreo siempre hubo toreros con una personalidad propia de vivir e interpretar este noble arte de torear. Tan sólo con verles caminar se podía decir: ¡Ahí va un torero! Pues Rodolfo Rodríguez “El Pana” era un claro ejemplo de torería dentro y fuera de la plaza.Usaba coleta natural y apodo como los toreros antiguos, ese alias se lo puso porque en su juventud fue panadero en su pueblo natal de Apizaco, municipio de Tlaxcala en México.

Se le conocía como el “Brujo de Apizaco” por esa magia que suponía tenía su toreo. Fue inventor de distintas suertes de capote, banderillas y muleta bautizándolas con unos nombres tan curiosos como: “El pase del relicario”, “El pase del tomate”, “El pase del clavel”, “La rodolfina”, “El par de Calafia” entre otros…

Con treinta y siete  años de alternativa era el decano de los matadores de toros mexicanos. En 2007 en una corrida que se suponía que era para su despedida realizó quizás la mejor faena de su carrera al toro “Rey Mago” de la ganadería de Garfias, este triunfo le supuso debutar con cincuenta y seis años en España el 29 de febrero de 2008 en Madrid en el coso de Vistalegre, donde actuó en un mano a mano con “Morante de la Puebla”. Ese día llegó en una calesa a la plaza fumándose un puro, hizo el paseíllo liado en un colorido sarape en vez de llevar un capote de paseo recordando las artesanías de su país.

 El 20 de julio de 2014 debuta en Francia en Saint Vincent de Tyrosse actuando con Manuel Escribano y Paco Ureña ante toros santacolomeños de Rehuelga.

 El 11 de septiembre de ese año torea otro mano a mano en Guadalajara junto al también veterano “Frascuelo” lidiando un encierro de Juan Manuel Criado cortando cada uno un trofeo.

 Su última corrida en España fue en tierras andaluzas, en la goyesca de Antequera el 23 de agosto de 2015  un cartel de lujo, con toros de Jandilla y con “Morante de la Puebla” y Alejandro Talavante.

 Su gran sueño era confirmar su alternativa en Madrid, llegó a confeccionarse un terno vainilla y plata con pasamanería en negro para ese día tan especial, pero ese sueño se truncó el pasado día 2 de mayo en plaza mexicana de Lerdo, donde un toro de la ganadería de Guanamé que le propinó una brutal voltereta dañándole gravemente la zona cervical y produciéndole una tetraplejia. Falleció el pasado día 2 de junio a los sesenta y cuatro  años de edad a consecuencia de las graves lesiones del percance.

Su toreo podía gustar más o menos, pero vivió fiel a su manera de ser, venció al toro difícil del alcoholismo y se fue como los grandes dejando su vida en un ruedo y haciendo lo que más le gustaba, no dejar nunca de sentirse un torero bohemio.

¡GENIO Y FIGURA! DESCANSE EN PAZ MAESTRO.