Lo necesitaba.

Se acabaron los exámenes y con eso de que finalizan oficialmente hoy sábado y que tenemos la festividad de del Día de Andalucía con puentecito de por medio, no se nos ocurrió otra cosa al Durán y a mí le otro día que marcharnos a la Vía Verde del aceite a caminar un ratejo y entretanto despecharnos a gusto hablando de toros como bien hicimos el pasado verano si bien es cierto que por entonces en pleno mes de julio a las 6 de la tarde con una calina que pa que las prisas,sudando más que en la comunión del demonio y con menos agua que en el grifo de la Heaven mientras que el otro día nos fuimos a las 9:30 de la mañana con el cielo en plan gris plomo y en vez de llegar a casa llenicos de sudor lo hicimos con barro hasta las cejas y parecía más bien que veníamos de la aceituna en lugar de hacer ejercicio.
El caso es que se agredece después de más de un mes encerrado estudiando agarrarse al Durán y los dos junticos bien acollaraos darnos un homenaje de hablar de toros,de esos que somos capaces de hacernos 21 km andando nada más que hablando de Gallito,Belmonte,Gaona y Sánchez Mejías.
Al día siguiente quisimos ir a más y el Durán se empleó a fondo y le echó huevos a la cosa:se vino a correr.Y por una vez cambié el hábito de recorrer lo habitual y me subí toda la ciudad hasta llegar a San Ildefonso, para mí el barrio más castizo y jaenero junto a La Magdalena.Mucho mejor,que duda cabe.
Nosotros le pegamos a La Alameda más vueltas que los pollos de las ferias y la cosa estuvo agradable.No mucho frío,la gente mayor sentados en su bancos,el Club Hípico cada vez más desgastado,el Auditorio hecho un desastre (que tomen buena nota los del Consistorio y le peguen un fregao como Dios manda) y por fondo el marco bellísimo de un Jabalcuz nevado una vez más.
Al término de todo y cuando el Durán iba ya aculado en tablas pidiendo la muerte dimos por finalizadas nuestras correrías en el mejor sitio de La Alameda,en su Coso Taurino.Era la sorpresa que le tenía esperada y para allá que nos fuimos.
Nos recibió con chulería el perrillo de Juan el conserje, que se nos encampanó nada más vernos.Vimos que están haciendo unas cuadras nuevas bajo el tendido 7 y pisamos firmes el ruedo de La Alameda.Yo personalmente llevaba más de un año sin pisarlo y me llamó mucho la atención que ese “albero blancuzo” que se pudo ver en el pasado San Lucas es hoy por hoy el mismo que se mantiene allí.Me pregunto si hay alguna explicación al respecto de tener ese albero playero…francamente no lo sé.
Mismamente advierto desde ya que más de un burladero de callejón necesita repararse de cara al festival que dentro de apenas un mes tendremos oportunidad de ver.
Siempre mi deseo es que La Alameda luzca sus mejores galas.Que así sea y yo lo vea.