
Ficha de festejo
Plaza de toros de Jaén. Domingo 27 de septiembre de 2026
Novillada en clase práctica previa a la feria de San Lucas.
Seis novillos de Apolinar Soriano muy bien presentados, de diferente juego, destacando el segundo “Corresol-22” premiado con la vuelta al ruedo.
| EMILIO ESPIGARES | (Tabaco y oro. Escuela de Jaén) | Dos orejas |
| GABRIEL GARCÍA | (Malva y oro. Escuela “La Gallosina”) | Dos orejas |
| MANUEL VALENCIA | (Azul marino y oro. Escuela de Jaén) | Silencio tras aviso |
| PABLO TORRES | (Berenjena y oro. Escuela de Valencia) | Palmas tras aviso |
| JESÚS PÉREZ “EL ACCITANO” | (Grosella y oro.Escuela de Jaén) | Oreja tras aviso |
| IZÁN ALONSO | (Fucsia y oro. Escuela de Guadalajara) | Dos orejas y rabo |
Se abrieron las puertas del Coso de La Alameda en este festejo de promoción que se ha anunciado dentro de la feria taurina de San Lucas pero que realmente se ha celebrado previa a la misma – en septiembre- y para sorpresa de todos, la plaza acabó registrando un entradón en sus tendidos, que se pobló ampliamente. Y es algo que debe destacarse ya que el cartel de San Lucas tan sólo llevaba una semana en la calle, a la misma hora se televisaba la corrida de Sevilla, había una procesión en la calle y más de mil jiennenses se marcharon a Antequera a ver al Real Jaén. Por eso, la excelente respuesta de público en esta novillada hay que resaltarla.
Una novillada que sirvió para ver el avance de los alumnos de la Escuela de Jaén y “descubrir” a otros novilleros incipientes de las escuelas invitadas, todo ello frente a novillos de la ganadería jiennense de Apolinar Soriano de excelente presentación y muy buen juego en su conjunto si bien hubo ejemplares que acusaron falta de fuerza.
Este festejo se vio condicionado por una incidencia que hizo demorar casi media hora su inicio: faltaba la ambulancia. Un fallo que se consiguió subsanar pero que hubiera supuesto la suspensión del espectáculo en caso de no solucionarse dado que el reglamento taurino exige su presencia.
Previo a la lidia se rindió un cariñoso homenaje al veterano banderillero “Perucha”, emblemático torero de plata jiennense que en esta temporada dirá adiós a los ruedos. De manos del banderillero David Valiente se le hizo entrega de un obsequio respaldado por el resto de actuantes.
Abrió cartel el novillero de la Escuela de Jaén Emilio Espigares. Lo hizo ante un novillo de mucha calidad al que realizó una faena muy bien estructurada, medida y en la que el novillero granadino demostró una gran progresión en su toreo y toreó a placer. Fue premiado con dos orejas
Gustó mucho el novillero de la Escuela “La Gallosina” de El Puerto de Santa María Gabriel García. Toreó con mucho empaque en los recibos de capote y demostró tener dentro un toreo artista que desplegó en tandas muy medidas por ambas manos en la muleta consiguiendo una faena que fue muy buena en su conjunto. Fue cogido sin consecuencias. Le concedieron las dos orejas y fue premiado con la vuelta en el arrastre su novillo “Corresol-22”.
Manuel Valencia, de la Escuela de Jaén tuvo ante sí un novillo blandito y flojo con el que no terminó de entenderse tras sucesivos enganchones y desarmes en una faena que nunca cogió ritmo y que evidenció que le falta mucho rodaje.Con la espada pasó un mal rato y llegó a escuchar un aviso.
De la Escuela de Valencia venía Pablo Torres, novillero que ya anteriormente había toreado en Jaén y que torea con muchísimo gusto y hace las cosas muy bien. Tuvo mucha transmisión en el tendido toda su actuación y dejó para el final unos bellísimos naturales a pies juntos. Una pena que emborronó con la espada una actuación muy importante.
Se fue a la puerta de chiqueros Jesús Pérez “El Accitano”, de la Escuela de Jaén. Un novillero con mucha raza tal y cómo ha demostrado en otras ocasiones pero que se topó ante un novillo muy escaso de fuerzas, que perdía las manos constantemente o incluso directamente se caía. Así la faena siempre resultó intermitente. Poco pudo hacer “El Accitano” frente al animal que le tocó en suerte.
Y llegó la sorpresa en el último del festejo con el novillero que acabaría resultando el máximo triunfador: Izan Alonso, de la Escuela de Guadalaja. Este novillero, muy bajito de estatura, rompió todos los moldes de la tarde al salir espoleado a darlo absolutamente todo. La suya fue la imagen del novillero con hambre y ansias de triunfo. Lo recibió de rodillas con dos largas y después capote en mano lo toreó vistosamente por faroles. Fue el único en tomar las banderillas y puso a la plaza en pie. Con la muleta lo dio todo y se metió al público en el bolsillo. La media estocada fue suficiente para ser premiado con los máximos trofeos.
Foto: Juan de Dios Gómez












