Una cierta esperanza

 

 

Por José Luis Marín Weil

La provincia de Jaén ha tenido actividad taurina de forma continuada durante la Semana Santa. El primer sábado en Jaén con los Victorinos y el último sábado en Villanueva del Arzobispo con un festejo de promoción. Para cómo están las cosas ahora mismo en el “planeta de los toros”, sinceramente aquí nos podemos dar con un canto en los dientes.

Durante años Jaén viene liderando sucesivamente el número de festejos taurinos que se celebran en Andalucía. Tras lo vivido estos días, podemos pensar que seguiremos en esa senda. Almería por ejemplo pasó el año taurino de 2020 en blanco, sin un festejo. Aquí de momento las cosas son diferentes y seguimos teniendo vida.

Lo vivido en Jaén y Villanueva del Arzobispo satisface. Nos ha permitido mantener viva la afición dentro de unas limitaciones y nos ha demostrado que cuando se quiere, se puede. También nos invita a la esperanza de que podamos seguir teniendo toros en la provincia durante este año, por lo menos en las plazas. El toro de calle lo tiene más complicado, pero no imposible. Y en Jaén se hace necesario ver pronto a los toros pisando las calles de nuestros pueblos porque es el motor taurino de una gran parte de nuestro territorio provincial.

Estos dos festejos permiten algunas reflexiones. De un lado tenemos que tener presente que con el actual cierre perimetral que existe entre provincias, a la corrida celebrada en Jaén asistieron en su mayoría personas de la provincia de Jaén y se alcanzó prácticamente el límite de aforo. Y en este festejo en el tendido abundaron los aficionados más que el público ocasional que acude puntualmente a ver toros.

Y por otro lado debemos pararnos a pensar que en estos dos festejos han hecho el paseíllo un total de seis jiennenses: Alberto Lamelas en la corrida de Victorino Martín y cinco alumnos de la Escuela de Úbeda en la novillada de Villanueva del Arzobispo, lidiándose en este último festejo reses del campo bravo de Jaén. Concretamente de “El Añadío”.

¿Puede Jaén autoabastecerse taurinamente? Demostrado ha quedado que sí y así ha sido siempre, pero quizás ahora sea la gran oportunidad para poder echar a andar un año taurino que se presenta muy complicado en todas partes, y ahí está la prueba evidente de la más que posible suspensión de la Feria de Sevilla sumado a otro posible San Isidro con Las Ventas cerrada.

Por último, no hay que dejarse atrás a los aficionados. Ya hay anunciados actos taurinos en Villanueva del Arzobispo y Villacarrillo para las próximas fechas. Las asociaciones se están reinventando y adaptando para poder dar vida a sus colectivos y mantener latente la pasión por los toros. Prueba de ello es que en Villanueva se llevan su acto hasta el Teatro Regio y en Villacarrillo a su Plaza de Toros, para poder tener un espacio más amplio dentro de lo limitado del aforo.

La pandemia sigue ahí, y su evolución tras la Semana Santa nos lleva camino de la cuarta ola. Si miramos al futuro, sabiendo que en nuestra provincia la actividad taurina en las plazas realmente saca su músculo cuando llega el verano y toca su cima especialmente en septiembre, podemos esperanzarnos al pensar que se podrán dar toros en la provincia a lo largo de este año que será muy determinante para el futuro de la tauromaquia.