Los tres rejoneadores a hombros en la primera de San Lucas

 


Plaza de toros de Jaén.
Domingo 13 de octubre de 2019.

Primera de abono Feria de San Lucas

Televisada por Canal Sur Televisión. Más de media entrada.

Toros de El Capea para rejones. 

 

Andy Cartagena: Dos orejas (rejón entero) y oreja ( un pinchazo y un rejón)

Leonardo Hernandez: Oreja tras aviso (pinchazo y rejón entero)y dos orejas (un rejón y un descabello)

Lea Vicens: oreja (dos pinchazos y un rejón)y oreja tras aviso (un pinchazo, un rejón y dos descabellos)

 

Con una demora provocada por el acondicionamiento del ruedo dio inicio el primer festejo de abono de la Feria de San Lucas y lo hizo bajo los compases del jaenerísimo pasodoble del Maestro Cebrián “Churumbelerías”. Como antaño.

 

Previo a ello en La Alameda y  San Ildefonso se respiraba un ambiente taurino potente, con largas colas en las taquillas y en el acceso a la plaza. El trabajo de la empresa Tauroemoción ha dado sus frutos y el resultado se ha traducido en la importante entrada que registró la Plaza de Jaén.Pero también en muchos otros pequeños detalles, como por ejemplo el hecho de vestir de corto el torilero, algo que se venía demandando desde hace años para darle a la plaza un toque de dignidad y categoría que le faltaba en algo tan simple.

 

Una tarde vibrante de principio a fin, en la que incluso costaba reconocerse como una tarde de San Lucas por el calor que está haciendo en estas fechas. ¡He visto a gente en bermudas en el tendido!

 

 

La terna, a hombros cruzando la puerta grande camino del Parque Felipe Arche acabó siendo el epílogo de la primera de abono de San Lucas en la que los jiennenses disfrutaron con la espectacularidad de Andy Cartagena, la explosividad de Leonardo Hernández y la elegancia de Lea Vicens. Los toros de Capea -hondos, con muchos kilos- propiciaron un gran espectáculo.

 

Dos orejas del que abría plaza consiguió Andy Cartagena, y en esa línea triunfal se desarrolló la tarde. Destacó montando a “Cupido” en banderillas, recreándose además con ese caballo que llegó a lucirse en ejercicios de doma bailando al compás del pasodoble “España Cañí”, metiéndose al público en el bolsillo.

 

El segundo de su lote lo brindó a los aficionados Cosme Cámara y Sebastián González, amigos suyos jiennenses  y a la vez promotores de la nueva Peña Taurina que se ha creado en Jaén en su nombre. Una actuación muy intensa que llegó a su punto álgido cuando desprendió de la cabezada  al caballo para parear a dos manos sin riendas.

 

Leonardo Hernández regresaba a Jaén, una plaza talismán para él ya que ha hecho aquí el paseíllo en numerosas ocasiones y ha obtenido triunfos muy importantes prácticamente siempre. Hoy ha reeditado sus éxitos.

 

Toreó, literalmente, con su caballo “Sol” por toda la plaza galopando de costado a un toro con unas condiciones muy buenas pero que fue a menos hasta quedar prácticamente desfondado y amagar incluso con echarse. No se lo puso fácil en el rejón de muerte e incluso oyó un aviso, pero aún así firmó una actuación importante. Y en el otro de su lote Leonardo Hernández disparó la emoción en la plaza, dándole mucha distancia al toro cada vez que lo citaba con el caballo prácticamente pegado en tablas para luego quebrar muy ajustado en la cara del toro.

En una de esas resultó alcanzado, siendo derribado y arrollado feamente, viviéndose momentos de tensión en la plaza. Una vez repuesto del percance Leonardo salió espoleado y se vino arriba, brindando momentos increíbles al colocar al violín las banderillas cortas llegando a poner al público en pie y anotándose el rejoneador extremeño un nuevo éxito clamoroso en la plaza jiennense.

 

Debutaba en Jaén Lea Vicens y había mucha expectación por ver a la rejoneadora francesa que lidera el escalafón.La afición jiennense le tributó una cariñosa ovación antes de lidiar su primer toro. De forma simbólica la Banda Municipal quiso acompañar su actuación bajo los compases del pasodoble “Conchita Cintrón”, aquella rejoneadora legendaria que hizo historia en la antigua plaza de Jaén al estoquear un toro a pie. Ahora, más de sesenta años después esta otra rejoneadora ha sabido ganarse la simpatía y admiración de la afición jiennense con la pureza y el clasicismo de su toreo a caballo, dejando una grata impresión. En ambos toros la mala suerte con el rejón de castigo, o incluso el tener que echar pie a tierra para descabellar como hizo en el último, dejó en un tono algo menor la importancia de su labor. Hay ganas de volver a verla en Jaén.

 

Fotos: Sebastián Piqueras