Un novillero cuajado

Plaza de Toros de Jaén. Coso de La Alameda

Novillos de Apolinar Soriano, de La Carolina, Jaén..

Curro Jiménez: saludos desde el tercio tras aviso y silencio (Verde manzana y oro)
Pérez Mota:dos orejas y dos orejas (Azul celeste y oro)
Antonio López “El Moronta”: silencio y silencio (Blanco y plata)

Un abismo taurino entre el segundo del cartel y sus dos compañeros. Claro está, hacía el paseíllo quien ha resultado ser líder del escalafón y eso se traduce en un novillero muy toreado y con oficio que supo aprovechar sus dos novillos y cortarle las orejas a ambos.
Muy torero, rebosando gusto en los lances de capa especialmente al bajarle la mano a la verónica y llevarlo garbosamente al caballo Pérez Mota dio una dimensión amplia de su toreo. En su segundo se quedó muy quieto, apostó por el toreo cercano a los pitones y se mostró valiente. Sus estocadas además de ser dos espadazos certeros, fueron la rúbrica a la buena tarde de toros que cosechó el novillero gaditano.
La terna la encabezaba el novillero de Priego de Córdoba Curro Jiménez, que se hizo torero en la Escuela Cultural de Tauromaquia de Jaén que salió lleno de disposición y entrega al ruedo tal y como evidenció con el capote al recibir con una larga cambiada al primero de su lote. Estuvo valiente y el novillo al final se le fue quedando corto. En cambio en el cuarto de la tarde el novillero dudó mucho en la cara del novillo, la lidia fue un caos y aquello no tuvo mucho contenido.
Cerraba cartel el granadino “Moronta” que a decir verdad en Jaén no tuvo su tarde a diferencia de otras veces que hizo el paseíllo en el Coso de La Alameda. A destacar que no puso banderillas y que se le aprecia una progresión en sus formas. Poco más.