Debut arrollador de Guillermo Hermoso de Mendoza

Plaza de Toros de Jaén. Coso de La Alameda. 18 de Octubre de 2o20. Día de San Lucas

Leonardo Hernández

Oreja y ovación

Lea Vicens

Palmas y dos orejas

Guillermo Hermoso de Mendoza

Dos orejas y dos orejas y rabo

La novedad de programar la corrida de rejones en horario matinal y ofrecer una doble sesión en un mismo día resultó positiva. Bien es cierto que esto se ha hecho dentro de un año en el que no se celebra la Feria de San Lucas como tal.

Entretenido resultó el festejo de rejones, y triunfalista, ya que la terna se acabó repartiendo un total de siete orejas y un rabo. Sobresalió Guillermo Hermoso de Mendoza, que arrasó en su presentación en la Plaza de Jaén, llegando a cortar un rabo en el que cerraba plaza. Han tenido que pasar dos décadas para volver a ver el nombre de Hermoso de Mendoza anunciado en Jaén, sólo que en este caso haya sido por el hijo del legendario rejoneador navarro. Conste en acta.

Encabezaba la terna Leonardo Hernández, rejoneador que siempre que ha actuado en Jaén ha ofrecido una gran dimensión, y en esta nueva comparecencia no lo fue menos. Solvente en todo momento, banderilleó a dos manos con mucha clase y ofreció momentos vibrantes en las banderillas cortas al violín. Lo mayó de un rejonazo certero y se echó sin necesidad de descabello.

En su segundo, tras una actuación muy digna pinchó reiteradamente con el rejón de muerte y perdió la posibilidad de ser premiado.

Lea Vicens regresaba a Jaén tras la grata impresión que causó el pasado año. Hizo todo lo que pudo ante un toro muy hondo que se emplazó en los medios, amarrándose al piso sin que fuera fácil hacerle las cosas pero ella tiró de pundonor para sacar de dónde había poco. Y todo ello bajo los compases del pasodoble “Conchita Cintrón”, un detalle de la Banda Municipal de Jaén para acompañar musicalmente la faena de la rejoneadora francesa. Un gesto tan simbólico como apropiado.

Mejor suerte corrió en el quinto de la mañana, que le posibilitó rejonear a placer, firmando una gran actuación.

Yde la mano del nuevo Hermoso de Mendoza llegaron los momentos más intensos de la mañana. Se presentaba en Jaén y lo hacía vistiendo una casaquilla azul bordada en plata, con pantalón negro, bota alta y tocado con un catite. Se hace necesaria describir esta vestimenta ya que si bien su padre viene toreando así desde tiempo atrás, esta indumentaria no es la clásica del rejoneo y salvo que se indique lo contrario ha sido el primer rejoneador en actuar aquí vestido así.

Guillermo Hermoso de Mendoza destacó por galopes de costado con ajustadísimos cambios de dirección por los adentros y otras piruetas en la cara del animal pegando a las tablas. Tuvo intensidad y emoción todo cuanto hizo. Y un rejón certero en sus manos en cada uno de sus toros, especialmente en el que cerraba el festejo matinal al que lo fulminó y cayó rodado. Fue premiado con los máximos trofeos, algo que no sucedía en Jaén en un festejo mayor hace bastantes años.

Al margen del festejo en sí, es obligado traer hasta aquí el malestar que ha causado que una minúscula concentración de gente contraria a la tauromaquia haya llegado a las mismas puertas del Coso de La Alameda, con megafonía incluida. Algo que afortunadamente se había conseguido casi erradicar después de varios años de padecer este tormento ante la pasividad de las autoridades merced al trabajo de las entidades taurinas de Jaén con reiteradas reuniones con la Subdelegación del Gobierno. Y es que frente al derecho a manifestarse o la libertad de expresión también se sitúa el derecho a la libertad de empresa y sobre todo el derecho a ir a los toros en paz.

 

Foto: José Rojas