Diego Ventura,triunfador de la corrida mixta de feria

Plaza de Toros de Jaén. Coso de La Alameda.
Feria de San Lucas. Un tercio de plaza en tarde muy desapacible.

Toros de Luis Terrón (1º y 4º), toros de Juan Pedro Domecq (2º y 3º), toros de Fernando Sampedro (5º y 6º). Un toro de Sancho Dávila (sobrero del 3º).

Se guardó un minuto de silencio en recuerdo del ganadero Pedro Luis García La Rubia.

Diego Ventura

Silencio

Dos orejas

Enrique Ponce

Marino y oro

Ovación con fuerte petición y bronca al presidente

Ovación

D.Fandila “El Fandi”

Nazareno y oro

Oreja

Palmas

Extraña sensación ayer, en la Plaza de Toros de Jaén. Un sólo festejo taurino por San Lucas, algo que no sucedía desde el año 2012 cuando “in extremis” la feria taurinamente se salvó. Los aficionados vivían una tarde de toros prácticamente en el epílogo de una larga semana de feria.

Desde por la mañana lluvias intermitentes y el cielo grisáceo. Conforme se acercaba la hora del festejo los aficionados se fueron animando a acudir a la plaza y ese empujón final hizo que se viviera en La Alameda el ambiente taurino que no existía en los días previos al festejo. Un tercio del aforo del Coso de La Alameda. Seguramente los tres diestros anunciados en el cartel alucinarían viendo la respuesta del público en Jaén.

Frío en Jaén y frío en nuestros cuerpos. La humedad de la plaza, la piedra mojada y las rachas continuas de aire hicieron muy desapacible la tarde de toros.

Sobre el cartel se anunciaban toros de Diego Ventura para ser rejoneados por él mismo, pero lo cierto es que fueron sustituidos por dos toros de Luis Terrón. En la lidia a pie, un “desafío ganadero” entre toros de Juan Pedro Domecq y Fernando Sampedro. Lo del llamado “desafío ganadero” no lo entendía antes y sigo sin entenderlo ahora, porque no tiene mucho sentido teniendo los dos hierros la misma procedencia.

Al final un revoltijo de reses porque hubo hasta un toro de Sancho Dávila. En total saltaron al ruedo seis toros de cuatro hierros distintos.

Afortunadamente hubo sensibilidad y se guardó un minuto de silencio en recuerdo del ganadero Pedro Luis García La Rubia. Sus amigos nos emocionamos porque seguimos sin creernos su ausencia y se nos sigue haciendo muy raro no encontrarnos con él en cualquier momento. Su memoria sigue estando con nosotros.

Diego Ventura fue el triunfador del festejo, logrando abrir la puerta grande. En su primero, el fallo reiterado con el rejón dejó en silencio una actuación importante. Un resultado que no hace justicia a una labor interesante. Se desquitó con el cuarto de la tarde, noblón pero que no terminaba de entregarse. Subió de intensidad su actuación al coger las cortas y las rosas, clavando muy ajustadamente al violín y conectando con el tendido, poniéndolo en pie.

Enrique Ponce volvía a hacer el paseíllo en la plaza de toros de Jaén cinco años después de su última actuación de luces. Una plaza que durante años fue el punto final a su temporada, y talismán para él. Su presencia en este cartel daba categoría al mismo, y había ganas de volver a verlo en esta plaza en la que tantísimos triunfos ha cosechado.

Ponce se vio muy condicionado por el fuerte aire en su primero. Incómodo y persistente. Él quisó torear templado a un toro muy flojo de fuerzas que nunca terminaba de entregarse. El toro se refugió en el tendido 4 y allí hubo de construir una faena meritoria. Gran bronca a la presidencia por negar una oreja de forma inexplicable.

El quinto fue un regalito, pegando derrotes continuamente. Un toro imposible. Ponce hizo un esfuerzo grande y el público se lo supo reconocer con una fuerte ovación.

Por último “El Fandi” vino a Jaén derrochando ganas toda la tarde, sin escatimar en repertorio lo cual es muy de agradecer porque aportó vistosidad a la corrida y le dio ritmo a la misma. Prueba de ello fue el hecho de recibir a sus toros de rodillas, con largas cambiadas o su variedad con el capote en diferentes quites.

El primero de su lote fue devuelto por inválido. Tuvo la suerte de encontrarse a un toro del hierro de Sancho Dávila con buenas condiciones, que le permitió hacer el toreo.Cierto es que el toro protestaba y bramaba continua y ruidosamente, pero se dejó. Por el pitón derecho tenía mucho recorrido y por ahí “El Fandi” pudo torear con gusto. Por el izquierdo en cambio era brusco y violento.

El que cerraba plaza y feria fue un toro muy deslucido con el que “El Fandi” anduvo voluntarioso, teniendo que ir tras de él porque acabó por refugiarse en tablas.

Finalmente Diego Ventura salió a hombros como triunfador de este festejo de nuestra Feria de San Lucas. Ahora toca reflexionar y poder trabajar para que Jaén lejos de apagarse taurinamente consiga relanzar e impulsar la fiesta de los toros en la ciudad.