Hasta siempre Pedro Luis

Eran tan frecuentes nuestros improvisados encuentros que tu repentina ausencia parece imposible.

Te ví el viernes a primera hora de la mañana por el Gran Eje. Tan sólo una semana antes, nos respaldabas con tu presencia en nuestro Foro Cultural Taurino de la Asociación de Aficionados Prácticos. Tu apoyo siempre fue constante hacia nosotros desde el minuto 1. Y lo demostrabas. Aquella tarde – noche disfrutaste con nosotros, tanto o más que nosotros. Porque el toro era tu pasión y oírte hablar del toro nos obligaba a guardar silencio y prestarte atención, porque siempre aprendíamos.

Recordarte es rememorar cantidad de buenos momentos, llenos de risas. En cualquier momento. Pero también recordar tardes de toros por la provincia viendo lidiar las reses marcadas con el hierro de vuestra casa. Muchas de ellas en Pegalajar, donde vuestro hierro siempre tuvo cabida. Me acuerdo de una novillada en la portátil de Bélmez de la Moraleda y por muchos motivos no se me olvida aquella noche del 7 de julio de 2012 que vivimos desde por la mañana hasta la noche junto a tí. Aquella noche en que Verónica cumplió su sueño y nosotros disfrutamos viendo torear a Manolo Fuentes y Carlos Ojeda con dos pedazos de erales de vuestra casa.

En “La Casería el Lentisco” disfrutamos siempre. Aquel tentadero de Curro Díaz y los toreros de Albacete, o aquel anochecer del toro jabonero que no veía. No me olvido el impacto que me produjo ver torear a Alberto Aguilar con una vaca que me parecía imposible o Colombo, rozando la absoluta perfección.

Pero sobre todo, imborrable aquella tarde de invierno que nos recibiste a Javi Ratia, a Ángel Durán y a mí – el equipo de Jaén Taurino- junto a Lupón y nos enseñaste palmo a palmo la finca y todas las reses de la ganadería. Y junto a tí, un gato que no se te despegaba un sólo segundo.

A nivel personal te estaré siempre agradecido porque siempre me apoyaste en todo. En lo personal, en lo taurino y en lo profesional, porque fuimos compañeros de profesión y ese ir y venir de los juzgados también une mucho.

Tu ausencia deja en muchos de nosotros ilusiones por cumplir y alegrías que darte. Sé que el día que pueda ir a Teruel me acordaré inmensamente de tí, porque al igual que yo, te sentías orgulloso de tus raíces familiares más allá de la provincia de Jaén y quienes conocimos a tu padre, al gran Alfredo, lo recordamos con ese carácter aragonés que lo hacía tan especial y diferente entre los ganaderos de Jaén.

Te echaremos mucho de menos y nos acordaremos siempre de tí. Porque tú eras uno de los nuestros. Uno más de nosotros.

Hasta siempre Pedro Luis.

 

Foto: José López Aranda